«La sensación de felicidad no es más que un balance positivo tras un acto de comparación entre los objetivos de nuestra vida y su realización. Por eso cuanto más nos preocupamos de nuestra felicidad más la alejamos, ya que estamos ocupados en una ratio inexistente y no en los factores reales que la generan.» [Agustín Barahona]
«No la instrucción, sino sólo la educación real
en la más tierna infancia evitará la generación triste
de personas irreflexivas capaces de vivir
creyendo que es aceptable creer en cosas increíbles
sólo porque un credo social lo cree
y millones de creyentes lo siguen» [Agustín Barahona]