
«Desde luego, la ineptitud política y del propio sistema de garantías de calidad es de pura pesadilla. Mientras no cambiemos el sistema que permite y fomenta que ocurran estas cosas no me cabe ninguna duda de que seguirán ocurriendo e irán a peor. Quizá debería llegar un momento en que varios millones de españoles nos declaráramos objetores del pago de nuestros impuestos para hacienda, visto el mal uso que se hace de nuestra contribución económica a la sociedad, hasta que no se cambiara el sistema de arriba a abajo mediante juristas al servicio de los especialistas que legislaran en nombre de los ciudadanos, como asesores sin delegación jurídica, para que nosotros mismos, la ciudadanía, tuviéramos el poder que nos corresponde: el legislativo. No este teatrillo de guiñol de los postlíticos [sic] que sólo acceden al poder para medrar ellos a nivel personal económico haciendo caso omiso de las necesidades obvias y urgentes de la realidad. Sobran los postlíticos, por completo, y desde hace ya mucho tiempo. No nos hacen falta para nada, sólo estorban.» [Agustín Barahona]
Profesores que no saben tocar su instrumento, edificios sin calefacción y tribunales manipulados por WhatsApp. Los alumnos denuncian una situación límite.

«Abajo os facilito el enlace a un artículo publicado por la revista PLOS. Lo que trata el artículo, una conversión arbitraria de los parámetros de –en este caso– electroencefalogramas a sonido, no es nuevo. Se viene experimentando con «angelus» o pianolas haciendo esas mismas traducciones desde hace dos siglos. La mayoría de estas cosas suenan espantosas porque el medio no está desarrollado para producir belleza, sino sólo para trasladar al sonido una gráfica, como un juego. De ese modo se concebía en los salones de burgueses de fines del XIX. Así que no os creáis mucho de este tipo de cosas cuando la prensa, para sacarles algún rédito, las presenta como la música de las esferas y cosas parecidas 😉 Lo he explicado ya muchas veces en relación a diversos timos parecidos y lo seguiré haciendo.» [Agustín Barahona]
Origen: PLOS ONE: Scale-Free Brain-Wave Music from Simultaneously EEG and fMRI Recordings

«Tras el debate a dos de ayer –Sánchez-Rajoy– se requiere una precisión léxica. Parece que a fuerza de no practicar, algunos se han olvidado de lo que significa ser decente. Ser decente no es sólo no robar, es muchas cosas más. Ser decente es ser justo, ser honesto, ser como corresponde o es lícito ser en una determinada situación, ser limpio en todos los sentidos, ser digno y obrar dignamente, ser adecuado cualitativa y cuantitativamente. Como puede verse, ninguna de estas cualidades está directamente asociada al latrocinio privativamente, sino que más bien lo están a las condiciones necesarias que debe tener un buen político. Y es aún menos confundible el adjetivo cuando viene precedido y precisado por un retrato de todo lo que se considera que una persona ha hecho que no es decente. Una cosa es insultar y muy otra describir» [Agustín Barahona]