
«El perfeccionamiento de un lenguaje consiste en su adaptabilidad automática a sus fines comunicativos. Si una lengua no está adaptada a sus fines comunicativos en un momento dado se perfecciona mediante una serie de procedimientos internos que se dan en la práctica casi de modo automático en su seno por el principio de economía, pues –por ejemplo, pero se podrían dar otras decenas de ejemplos y mecanismos bien conocidos en la Lingüísica General– dos estructuras con la misma finalidad tienden a no pervivir juntas, prevaleciendo siempre una de ambas, en ausencia de fuerzas externas, cuando una de las dos es más económica de medios o se ajusta más a las necesidades del hablante en ese momento. Esos mecanismos de perfeccionamiento son producidos de modo natural sin la participación de decisiones arbitrarias de los hablantes. Por lo tanto cualquier lenguaje se perfecciona en ese sentido, pues mantiene un nivel de perfección que lo hace eficaz a los fines de la comunicación.» [Agustín Barahona]

Luis Encinas: «El Ébola puede ser letal y además no hay tratamiento, ni vacuna» – laSexta.
Carta de un enfermero: existe un riesgo mayor que el ébola y está tras el cristal.
«Por la información que algunos alumnos aportan acerca del tipo de composición musical –que poco o nada tienen ni de composición ni de musical– que se está enseñando en algunas cátedras de esta asignatura, no es de extrañar que los estudiantes se la planteeen como algo que se puede hacer industrialmente sin ninguna calidad, intentando venderse en competición mercantil al mejor postor pisando a los demás para llegar el primero a la subvención o al amiguismo y sobrevivir.

Y esto se fomenta así porque como en esos casos debido a la falta de calidad los resultados caóticos son injuzgables no hay forma de elegir una farsa sobre otra y se utilizan criterios extraartísticos, con lo que se favorece las posiciones de ministros de presunta educación que sólo entienden el arte, en el mejor de los casos, como actividad de una cámara de comercio y mercachifleo si les ayuda al aborregamiento de la población.
Lo tragicómico es que algunos profesores de este circo encima se quejan de sus recién mencionados resultados sociales, a pesar de lo esperables. Y, señoras y señores, la triste realidad es que o bien se rechaza en su totalidad el sistema que produce dichos resultados caóticos y farsantes o bien se acepta sin rechistar y se asumen las lógicas consecuencias.» [Agustín Barahona]