Teniendo presentes experiencias históricas tan nefastas como la española (cuyos resultados eran completamente previsibles desde el principio), los franceses dan una lección de economía de medios y pragmatismo en cuestiones de lengua común oficial y garantía de respeto a los derechos generales de los ciudadanos. Interesante tema e interesante reflexión.
Véase el artículo sobre las lenguas regionales en Francia y la Academia Francesa en: http://www.publico.es/actualidad/126805/las-lenguas-regionales-no-caben-en-la-constitucion-francesa
«Los objetos que creamos son copia acelerada de lo que hace la naturaleza (y por lo general usamos esa copia aplicada a cuestiones electromecánicas, básicamente). Sin embargo la naturaleza no tiene a quien copiar salvo a sí misma, y de hecho lo hace constantemente y cada vez con pequeñas e imperceptibles modificaciones que producen grandes cambios con el paso del tiempo. Aquello que es la naturaleza puede demostrarse (y, de hecho, se demuestra) que es un proceso regular y constante de resultados necesarios no elegibles. Por tanto se basta sola, no necesita de ningún diseñador» [Agustín Barahona]