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Categoría: Humanismo

Escritos relacionados con el humanismo y los valores humanos.

Las verdades no dependen de… - mayo 2, 2014 por Agustín Barahona

«Las verdades no dependen de quien las enuncia, sino de su propia evidencia y contrastabilidad» [Agustín Barahona]

Atribuciones falsas a personajes célebres: Einstein. - mayo 2, 2014 por Agustín Barahona

«La frase «Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo tendrá una generación de idiotas» es difundida por las redes de internet –junto con imágenes de niños y jóvenes abducidos por sus «teléfonos inteligentes»– como si fuera de Einstein pero no es cierto: no es una cita de Einstein, es falsa. Aún así, al respecto de la frase, da igual, porque, como digo siempre, las verdades no dependen de quien las enuncia sino de su propia evidencia y contrastabilidad.

No obstante, parece ser que Einstein es un personaje favorito para atribuirle falsamente reflexiones relativas a la humanidad y la tecnología, así como a religión y ciencia, la mayoría de ellas asociadas conscientemente al famoso científico –y a otros personajes con especial carisma social mundial– con el fin de darles una credibilidad incuestionable para aquellos que no tienen costumbre de dar valor a las cosas por sí mismas tras un análisis revelador de su naturaleza. La publicación de citas de Einstein por excelencia (2010, The Ultimate Quotable Einstein, Edited by Alice Calaprice, Princeton University Press, Princeton, New Jersey) no la menciona ni refiere nada parecido; y personalmente, tras revisar muchas publicaciones originales del científico, no he podido encontrarla nunca.

Parece ser que en el caso de la presente frase el origen de esta falsa cita proviene de una película de 1995 de Victor Salva llamada «Powder» que hace decir algo parecido a uno de sus personajes. Lo más cercano a eso que dijera alguna vez Einstein fue: «Nuestro mundo se enfrenta a una crisis todavía imperceptible para aquellos que poseen el poder de tomar grandes decisiones para bien o para mal. El poder desencadenado del átomo lo ha cambiado todo excepto nuestras formas de pensar, y de este modo, avanzamos sin rumbo hacia una catástrofe sin precedentes.» [Albert Einstein, New York Times, Atomic Education Urged by Einstein, Página 13, Columna 6, Nueva York (25 mayo 1946)].» [Agustín Barahona]

Lágrimas de vergüenza – Iniciativa Debate - abril 28, 2014 por Agustín Barahona

Lágrimas de vergüenza
Maximiliano Diego | Salud Diario | 11/04/2014

Miembro de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Salamanca (ADSP)
Soy médico; cardiólogo, de esos que ponen muelles a los pacientes cuando sufren un infarto. Nuestro trabajo me encanta, pero recientemente salí del hospital un poco más triste que antes.

Un paciente que ya habíamos atendido previamente ingresó de nuevo con un segundo infarto y, al mirar sus arterias, encontramos que el stent, el muelle, implantado unos meses antes, se había trombosado, provocando un segundo infarto mucho más grave que el primero.

Mientras intentábamos reparar de nuevo su arteria enferma, nos aseguró que seguía tomando sus pastillas, pero la relación entre la trombosis de prótesis endovasculares y el abandono del tratamiento es tan alta que, ante nuestra insistencia, terminó por reconocer que lo había dejado dos meses atrás. La situación es muy sencilla: no tiene trabajo, cobra exclusivamente los cuatrocientos euros de la ayuda extraordinaria para desempleados y el tratamiento le costaba más de cien euros mensuales. Tiene mujer, sin empleo, y un hijo pequeño.

“O comemos, o tomo las pastillas”.

Allí mismo, este hombre se puso a llorar. Lágrimas silenciosas, sin aspavientos. Lloraba de miedo ante la proximidad de la muerte o de algo peor; pero, sobre todo, lloraba de vergüenza, de tener que mentir a su médico porque no se atreve a reconocer que no tiene suficiente para pagar el tratamiento que éste le receta.

Durante el último año, hemos visto esta misma situación en repetidas ocasiones. En demasiadas, creo. Nunca antes, en muchos años de ejercicio profesional, nos habíamos encontrado con algo así. Además, si todo se redujera al dinero, el gasto sanitario que supone una trombosis de stent supera en muchas, muchas veces el gasto farmacéutico del tratamiento complementario.

No es él quien tiene que llorar de vergüenza. No lo es.

vía Lágrimas de vergüenza – Iniciativa Debate.

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