Reflexiones sobre temática variada, en su mayoría de índole filosófica.
Reflexiones sobre temática variada, en su mayoría de índole filosófica.

«Quizá por falta de mundo, información o formación, quienes hoy desdeñan la Filosofía moderna son los mismos que desdeñan la Astronomía porque siguen creyendo que se trata de la astrología que la antecedió.
Probablemente si la Filosofía se hubiera cambiado de nombre, como pasó con el ejemplo al que me remito, no habría heredado el peso de los errores de su evolución pasada hasta sus modernas consecuciones, que sólo se diferencian actualmente de la ciencia apenas en los campos que enfrenta en su estudio, más difíciles de analizar por tratarse de objetos más subjetivos y por tanto menos desarrollados aún en sus herramientas contrastivas.
La Epistemología de la Ciencia es precisamente la rama de la Filosofía que contemporáneamente determina la metodología de la ciencia más eficiente y cuestiona las propias herramientas de ésta para mejorarla.» [Agustín Barahona]

«No pertenezco a más grupo que al sanguíneo y sólo porque no lo elegí yo. Según voy estudiando el mundo –y no recuerdo haber dejado de hacerlo ni un segundo– cambio de subgrupo provisional, así que no tiene sentido encasillarme porque tardo más en hacerlo que en cambiar de grupo por superación. Es la actitud que recomiendo a todo el mundo» [Agustín Barahona]

«LA ZORRA DE ESOPO EN MÚSICA – Hay artistas del sonido que dicen preferir no crear cosas bellas o emocionantes porque alegan que entonces todo sería «muy fácil» –como la zorra de Esopo decía que si no cogía las uvas a las que no alcanzaba era «porque estaban verdes»– 🙂 Nada más falso, pues lo que es muy fácil realmente es jugar a hacer ruidos y cosas feas e indiferentes sin sentido cuya perfección o contenidos nadie pueda juzgar o argumentar. Sin embargo, componer una «Pasión según San Mateo» de Bach, una «9ª Sinfonía» de Beethoven, una «4ª Sinfonía» de Brahms, una «Tetralogía» de Wagner, una «6ª Sinfonía» de Tchaikowsky, un «Pájaro de Fuego» de Stravinsky o una «5º Sinfonía» de Shostakovitch fué harto complicado. Y además, cualquier intento de composición en estos lenguajes estéticos y emocionantes, perfectamente inteligibles como música para el gran público, si no llegara a tener unos mínimos de calidad sería no sólo descubierto sino rechazado de inmediato, por ser su calidad fácilmente juzgable y perceptible.
Hay a quien lo que le gusta masoquistamente es caminar cianóticamente a estertores mediante las manos y bajo el fondo del mar en vez de hacerlo con los pies en la superficie y respirando aire puro compartido. Si su objetivo es sufrir consiguiendo estos dudosos fines está en su libertad el hacerlo, pero que no intente usar los dineros públicos para arrastrarnos a los demás a su abismo personal de la zorra de Esopo cuando en realidad ni siquiera tiene intención de que dicho abismo nos guste.» [Agustin Barahona]