
«Los impuesos preventivos penalizan al contribuyente haciéndole pagar por algo que no existe y de lo que, por tanto, no se beneficia. Si hay dos casas idénticas, yo vivo en una de ellas y mi vecino, dueño de la otra, cobra un alquiler de 1000 euros por la suya el impuesto preventivo me cobra a mí porque supuesta y potencialmente yo estoy disfrutando de esos 1000 euros posibles de renta, lo cual es mentira, ya que yo no la alquilo. Los impuestos preventivos son como las terribles guerras preventivas y los cánones preventivos, esos que te cobran de antemano ‘por si acaso haces mal uso’ del material con derechos de autor. Aplicando el mismo razonamiento, deberíamos meter preventivamente en la cárcel a todos los políticos, pues todos ellos son potencialmente unos ladrones y las normas les permiten serlo y disfrutar de ello, así que es justo hacerles pagar por lo que en cualquier momento pueden hacer más y más realidad.» [Agustín Barahona]

«La música, además de educar la sensibilidad emocional, prepara para la estructuración conceptual compleja y abstracta de la realidad. Es imprescindible para la formación, por eso siempre fue una disciplina troncal. Incluso desde el siglo V d.C. vino siendo una de las disciplinas académicas cultivadas por los hombres libres integrada en el Quadrivium. Sin su obligación no sólo acabaríamos con una formación que proviene del fondo milenario de la historia, sino con parte imprescindible de la formación del ser humano en la civilización.» [Agustín Barahona]

«La belleza y los más nobles y profundos sentimientos y emociones no son patrimonio del romanticismo… sino de la humanidad y el mundo. Ante tanta fealdad impuesta… ¡rebelémosnos revelándonos! ¡Rebelémosnos revelándola!» [Agustín Barahona]