
«Los religiosos creacionistas y diseñointeligentistas saben que el conocimiento veraz es una carrera que ya han perdido de antemano. Por eso los más deshonestos entre ellos, como el perro del hortelano, sin participar realmente en la competición ni con sus propias piernas de religión ni con ninguna otra cosa, sólo intentan vanamente poner zancadillas a los corredores que corren con pie firme y seguro con las cada vez más fuertes, hábiles y eficientes piernas de ciencia»
[Agustín Barahona]
«Religious creationists and intelligent design proponents know that truthful knowledge is a race they have already lost in advance. That’s why the most dishonest among them, like the gardener’s dog, without genuinely participating in the competition with their own religious legs or anything else, only vainly attempt to trip up the runners, who are steadily and confidently moving forward with the increasingly strong, skillful, and efficient legs of science.»
[Agustín Barahona]
No hay tal guerra contra el Cosmos, sino contra nosotros mismos para poder comprenderlo. Precisamente si supiéramos cómo hacer que nos armonizáramos con el Cosmos éste nos prestaría obediencia de inmediato porque ya no seríamos nosotros,… sino Él. [Agustín Barahona]

«ACERCA DE QUE «LA CARGA DE LA PRUEBA» LA TIENE SIEMPRE QUIEN AFIRMA ALGO EXTRAORDINARIO
Voy a hacer lo que yo llamo didáctica-inversa usando el pseudorrazonamiento habitual de muchos religiosos errados para mostrarles en qué consiste su error, propio de bachilleres que faltaron a las clases de lógica:
Dios no existe porque antes de que existiera el universo hace eones que existen unos «Antidioses» todopoderosos que acabaron con toda posibilidad de que hubiera dioses. Y siguiendo también los mismos pseudorrazonamientos puedo afirmar y afirmo que lo que digo es cierto porque esos religiosos no pueden demostrar que no lo es. Luego entonces, según el mismo mecanismo que usan falaciosamente esos religiosos, Dios no existe ni puede existir.
Espero que ahora comprendan por qué es siempre el religioso en esto quien tiene la carga de la prueba de demostrar que lo que dice es cierto, y no al revés, como ellos pretenden falaciosamente. Gracias.» [Agustín Barahona]