«La única independencia que merece la pena conquistar es la del Conocimiento que nos permita gobernarnos a nosotros mismos a través de un Estado donde participemos en la vida política y la controlemos sin que nos represente partido alguno, porque no sólo hace tiempo que ya no hace falta, sino que es una de las lacras históricas que más urgentemente debemos sacudirnos, pues son exclusivamente siervos de sus afanes lucrativos y de los mercados financieros que nadie eligió democráticamente y que nos arruinan en beneficio propio.
¡Eso sí que sería toda una Independencia en la que todos saldríamos ganando y al desaparecer las incomodidades nadie desearía otras independencias de segunda o de tercera clase! ¡Trabajemos juntos por ella!» [Agustin Barahona]
¿Qué ocurriría si los ineptos que están ocupando los puestos que deberían estar ocupados por políticos –no me refiero ahora, sino siempre– para dar valía a la presunta soberanía del ciudadano convocaran a referéndum todo aquello que fuera mínimamente importante o lesivo para los intereses de los ciudadanos y que no hubiera aparecido explícito del mismo modo en el programa electoral del partido gobernante? El panorama español –y de cualquier otro país– cambiaría sensiblemente.
Si a los plazos fácticos se le suman los plazos legales, la convocatoria de cada referéndum puede demorarse no más de tres meses –se podría hacer en mucho menos si se quisiera, pero tenemos uno de los sistemas de Administración más calculada y artificialmente lentos y disuasorios del mundo, otra cosa que habría que reparar con urgencia, porque lo que podría haber justificado que fuera así ya no es justificable hace tiempo debido a la informática y la internet–. Con el voto y los procedimientos administrativos gestionados por internet los plazos se reducirían y facilitarían considerablemente y no se necesitarían circunscripciones provinciales.
Véase la Ley Orgánica 2/1980 que regula las distintas modalidades de referéndum http://www.infoelectoral.mir.es/Normativa/normativa_es_detail_procede_2.html Este artículo de Don Joan Oliver Araujo, «El Referéndum en el sistema constitucional español» es muy aleccionador en multitud de aspectos y recomiendo su consulta: www.raco.cat/index.php/CuadernosDerecho/article/viewFile/175397/254626Nos están ninguneando «soberanamente» y a conciencia. Todo esto es obvio que es un gran engaño.¡Solicitemos referéndum!

«Siempre he criticado el sistema bibliométrico de los índices de impacto por no ser garante de nada más que de la cantidad de citas de algo y no del motivo de su cita o de su calidad, lo que se presta completamente a la manipulación de aquellos que quieran extraer dinero o poder con ello. Algo podría ser muy importante y bien hecho y sin embargo no interesar inicialmente a un número suficiente de científicos, por lo cual no sería citado apenas. La importancia de un trabajo científico sólo puede medirse estudiado y comprendiendo la corrección y completura de sus contenidos. Colaborar con un sistema que no tiene en cuenta exclusivamente esto es pervertir una parte de la ciencia» [Agustin Barahona]