«Esto es simplemente para que pueda comprobarse que no es cierto que el funcionariado español esté sobredimensionado. Y no sólo por las cuestiones númericas, incontestables, que aquí se esgrimen, sino especialmente por las funciones y responsabilidades que se desempeñan con las más altas cualificaciones debido al tipo de oposiciones que deben superarse. Lo que es cierto es que sobran funcionarios de los colocados a dedo por el partido de turno, porque suelen ser precisamente éstos, además, los que estropean el buen funcionamiento de los sistemas en que prestan servicio los funcionarios de a pie que han tenido que batirse el cobre haciendo a veces puro circo mostrando una altísima excelencia en su formación para poder siquiera optar al puesto de trabajo que desempeñan eficazmente…. cuando los jefes impuestos a dedo les dejan.» [Agustín Barahona]
vía Niño Becerra: «No, señor Rajoy, rebajando cotizaciones no se crea trabajo» – elEconomista.es.
Algunas otras fuentes que muestran otras implicaciones de las nuevas medidas –para las que, dicho sea de paso, no hace falta ser economista para darse cuenta de que son un fraude social, civilizatorio y quizá hasta constitucional–: