
«El planteamiento de este intento pueril de diatriba «contra» los que intentamos que los animales no sean salvajemente ultrajados es igual que si alguien dijera ahora que porque entre los taurinos haya muchos criminales de guerra, psicópatas agresivos y otras tipologías de las que la humanidad puede ampliamente avergonzarse, ser taurino fuera malo por eso (o incluso que se llegara a decir que «todos los taurinos son gente depravada de esas categorías») No. No es cierto. Y para cualquier persona inteligente es clara limpiamente obvio que ése no es el tema. Entre los taurinos y antitaurinos puede haber personas de todo tipo. Ser taurino no es malo por el tipo de personas que puedan ser taurinas: es malo por lo que en sí mismo implica ser taurino, por las barbaridades de que se participa y fomenta intentando disfrazarlas de «arte». No por nada más… ni menos.» [Agustín Barahona]
En respuesta al artículo «El gran negocio antitaurino».

Cuanto más tiempo pasa más se pone de manifiesto lo gravísimo de lo que han hecho y hacen, y cómo cada vez es mucho peor, porque realmente no tienen por dónde salir de este absurdo, abusivo y craso jardín en que se han metido a no ser que reconozcan sus abusivos, crasos y jurídicos errores, tal como muchos ya avanzamos desde un principio… si se hacía valer el Derecho y la lógica histórica de la Educación, claro está.
http://tizaflauta.blogspot.com/2011/12/el-laberinto-figar.html
Para quienes no sepan qué son las PGA = Programaciones Generales Anuales, un terrible escollo por cuyas cortantes aristas estas dos «po(muy)líticas» de turno van a tener que transitar con sus pies más o menos descalzos.
La situación política actual en España tiene sólo una gran ventaja: con quizá algunas honrosísimas excepciones (caesar caesaris), es realmente muy difícil (desgraciadamente nunca «imposible») hacerlo peor de lo que lo ha hecho el partido gobernante saliente. ¿O será cierto el refrán que dice ‘otro vendrá que bueno me hará’?