«Nadie que no cumpla con una obligación concreta debería poder tener la contraprestación del derecho correspondiente; por tanto, quienes incumplan con las obligaciones que otorgan la carta de naturaleza de «seres humanos» no deberían poder acogerse cobardemente a que se les aplicasen derechos que estuvieran ellos mismos negando a sus víctimas.
Ya que se están concediendo constantemente «derechos humanos» a quienes han demostrado y demuestran no tener nada de humanos, propongo cambiar la denominación de estos derechos a «derechos biológicos», que es, por lo que se ve, a lo que real e inconstestablemente se está aludiendo. Así al menos no sería una afrenta para los verdaderos seres humanos ni un doloroso e inhumano insulto a su inteligencia.» [Agustín Barahona]

«Sólo quien esté muy experimentado en impedir en su texto que terceros puedan interpretar legítimamente –ilegítimamente siempre es posible entre gente sin vergüenza– sentido o significado de un modo distinto a lo que pretende puede redactar adecuadamente propuestas ciudadanas de legislación. De otro modo, mucho cuidado, porque entre políticos –verdaderos precursores de la ley de Murphy– si un texto permite honestamente una mala interpretación ésa será la que deshonestamente se elija» [Agustín Barahona]