Estadísticas diarias
  • 664059Total de lecturas:
  • 38Lecturas hoy:
  • 659Lecturas ayer:
  • 3717Lecturas última semana:
  • 18792Lecturas por mes:
  • 463028Total de visitas:
  • 37Hoy:
  • 578Ayer:
  • 3336La semana anterior:
  • 17533Visitantes por mes:
  • 471Visitantes por día:
  • 1Visitantes conectados:
  • 04/03/2014El contador comenzó el:
Que alguien vote por las mismas ideas que tú no garantiza que pueda realizarlas - agosto 12, 2012 por Agustín Barahona

«Que alguien vote a las ideas del mismo partido al que tú votas y se presente como candidato para representarlas y llevarlas a cabo no es garantía mínima suficiente para saber ni cómo las entiende ni cómo piensa realizarlas ni cuál es su orden de prioridades ni otras decenas más de cosas vitales. Por lo tanto, votar a alguien a quien previamente no le has hecho un estudio de trayectoria personal, un estudio de capacidades psicológicas e intelectuales, un estudio de sanidad mental y emocional, un estudio para ver sus conocimientos reales de cómo funciona el mundo y de cómo resolvería problemas ficticios, como se hace con los niños y jóvenes en el colegio, se convierte en la votación más peligrosa posible existente de tu vida. Me pregunto por qué para la actividad social más importante que existe no hay que estar preparados y cualquier mindundi puede acceder a ella mientras que algunos millones de inconscientes le votan sin conocerlo en absoluto en una suerte de ruleta rusa suicida. Otro misterio irracional para mí, desde siempre.» [Agustín Barahona]

¿Debemos invertir en medicina curativa en música? - junio 15, 2012 por Agustín Barahona

«Mucho más importante que la medicina curativa en música es la preventiva, que es además una de las características principales de toda buena técnica» [Agustin Barahona]

¿Quién debe dar nombres a las cosas en ciencia? - abril 12, 2012 por Agustín Barahona

«Son los lingüistas quienes deben siempre dar nombre correcto a las cosas en colaboración con los especialistas sobre la cosa en sí misma.

Los nombres no deben nunca improvisarse, por muy didácticas que crean ser dichas improvisaciones, porque después quedan, y con ellas queda la confusión de lo que realmente refieren, y muchísimas –demasiadas– veces es a costa de dejar de referir lo que deberían referir.

Por ejemplo, es un error llamar al ADN un código porque se trata claramente de una patronificación, realidad que nada tiene que ver con las operaciones de codificación ni con el propio concepto de código en sí mismo. »[Agustín Barahona]

« old entrysnew entrys »