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Categoría: Debates

Debates recogidos en el Foro «Música y Cultura (M&C)».

Sobre la necesidad de DEBATIR CORRECTAMENTE - febrero 1, 2017 por Agustín Barahona

SOBRE LA NECESIDAD DE DEBATIR CORRECTAMENTE:

Ponencia y arranque del debate en Facebook:

«Toñi: Angel, en castellano eso que dices no es debatir, es conversar. Debatir es batirse con ideas, siguiendo reglas lógicas para ver cuál es la más correcta y cuáles son inaceptables. O sea, unas ideas ganan y otras pierden. Siempre fué así. Eso de que todas las ideas son igualmente respetables es una tontería más grande que un avión. Y pienso yo que cada uno muestra si sabe en qué debate está o no cuando habla sobre el tema real o se enrolla sobre otra cosa. No hace falta que nadie lo juzgue, Angel, se ve solo.

Angel: […] Insisto, no ya si opinión si o no, un debate en ningún caso va a dejar ganadores y vencidos. Plantéate la duda: está científicamente demostrado q dudar es signo de inteligencia

Agustín Barahona: No es cierto, Angel, que lo que dices esté científicamente demostrado –eso aquí es una clara falacia–, pero saber cuándo es necesario dudar y cuándo no es necesario es signo de aún más inteligencia. Por supuesto que un debate no deja ganadores y vencidos, eso es absurdo. Como te ha explicado muy bien Toñi, aunque pretendas claramente ignorarlo, un debate deja «ideas ganadoras» e «ideas vencidas», es decir, más concretamente, «ideas correctas» e ideas «incorrectas» puestas de manifiesto tras el análisis lógico y la contrastación de la realidad, como se hace siempre en ciencia y en lógica. Si alguien se identifica tanto con lo que piensa que cree que al serle demostrado que lo que pensaba no era correcto se le está venciendo a él o ella entonces tiene un grave problema. Quien otorga superioridad al otro sintiéndose vencido es el que cree que si ese otro le corrige una idea entonces es un «otro» superior, lo cual es falso: la idea es la que es superior, es decir, más correcta, y punto. Hay que aprender a trabajar de este modo clásico –en el sentido grande y antiguo de la palabra–, porque no reconocer lo que es correcto sobre lo que no lo es supone un problema no sólo para el que no lo distingue, sino para todos los que después sufren las consecuencias de los actos de esa persona que no sabe algo tan necesario como eso. Por ello hay que aprender a debatir correctamente. Eso de que se puede conversar sin corregir las ideas incorrectas me parece no sólo peligroso sino deformante. Un abrazo.»

Véase también al respecto de este tema:

Diferencia entre troles y demás participantes en un debate

¿Por qué no se debate académicamente?

Para que pueda producirse un debate…

Está visto que hace falta un juez en los debates para que sean legítimos

No gustan los debates en facebook

No hay escapatoria a los debates

Un buen razonamiento aislado no prueba inteligencia

¿En qué consiste la calidad de la música de núcleo atonalista? - febrero 10, 2014 por Agustín Barahona

¿EN QUÉ CONSISTE LA CALIDAD DE LA MÚSICA DE NÚCLEO ATONALISTA?

Planteamiento inicial del debate:

«Si lo que legitima o justifica la presencia de la música de núcleo atonalista en los escenarios es, como dicen, su calidad:

1.- ¿En qué consiste concretamente dicha calidad y cómo se demuestra ésta en cada obra?

Y si no es la calidad…

2.- ¿Qué otra cosa es y cómo se demuestra en cada obra?

3.- Lo que legitima o justifica las obras ¿es también el medio con el que se construyen las así llamadas actitudes “rompedoras” o el objetivo de éstas es también romper esa legitimación-justificación?»

Respuesta a una miembro de «Música y Cultura (M&C)» - febrero 10, 2014 por Agustín Barahona

Por el posible interés informativo de los contenidos, publico aquí mi respuesta a una carta privada de una miembro de nuestra revista electrónica en Facebook, «Música y Cultura (M&C)».

La miembro en cuestión, músico e instrumentista, me decía que no se atrevía a publicar respuesta ante uno de los muchos debates planteados pues temía «meter la pata». Me explicaba que en el conservatorio había echado en falta mayor formación en todo lo relacionado con la música de los ss. XX y XXI, porque «raro es el centro que profundiza más allá de Schoenberg», lo que le hacía creer que por eso las nuevas vanguardias y la música atonal es algo incomprendido. Me decía que ella entendía que hace falta un proceso de conocimiento previo que ayude a entender lo que se escucha y que unas veces ese proceso es educacional y otras de evolución personal, pero cree que hay muchas cosas que escapan a su comprensión debido, según entiende, a que nunca se las han explicado, ignorando así que lo que verdaderamente es arte no necesita de explicaciones.  Termina reconociendo que la música culta moderna escapa a su comprensión, aunque «hay gustos para todos», y que el que se subvencione un determinado tipo de música no la hace buena ni mala sino que indica que hay un público que gusta de esa música. Al final añadía que como profesora de instrumento le preocupaba que no podía transmitir aquello que escapa a su comprensión. Parecía en ello tener un cierto remordimiento de no poder comprender lo incomprensible, aunque sin darse cuenta de que es incomprensible por fuerza y no debido a una presunta falta de formación para poder comprender, como a ella –y a tantos otros durante generaciones– le han llegado a hacer creer.

Ya sin más dilación mi respuesta:


«Hola de nuevo, Xxxx. Ante todo me gustaría saber por qué no te atreves a publicar respuesta ante el debate, ya que ‘meter la pata’ –como tú le llamas– no es malo –al menos desde mi punto de vista– ya que permite que otra persona te ayude a hacerte consciente de tu error y a corregirlo. De otro modo, si por miedo a equivocarnos no actuamos tampoco podremos acertar nunca. Precisamente por eso insistimos tanto en seguir las viejísimas reglas del debate académico y la lógica –resumidas en mi nota de facebook del 12 de noviembre del 2013–, de eficacia más que probada, porque son fáciles de seguir si uno es honesto y porque son de una naturaleza muy didáctica. Así pues, te animo a mantener en público este nuevo debate y te lo agradezco de antemano.

Cuando dices que has echado en falta mayor formación en el conservatorio en todo lo relacionado con la música de los ss. XX y XXI, ¿a qué te refieres exactamente?, ¿a lo concerniente a la historia de la música? Imagino que no será eso, porque cualquier buen diccionario musicológico te pone al día de inmediato. Por eso te lo pregunto. Y si te refieres a la sistemática empleada por cada compositor imagino que sí te habrán enseñado que el lenguaje de núcleo tonal desarrollado durante miles de años se ha seguido usando y desarrollando en compositores contemporáneos a Schoenberg y posteriores a éste que no hicieron el más mínimo caso a sus vaticinios autograndilocuentes, y siempre sin que dicho lenguaje natural haya interrupido un solo segundo su propia y lenta evolución y uso. Es difícil, por no decir imposible, poder dedicar tiempo a la docencia para explicar un nuevo lenguaje distinto y diferente por cada compositor de los que el gran público suele catalogar como de “música rara”, porque aunque sean pocos la inversión de tiempo no sería muy rentable precisamente por ese aislamiento de esa originalidad a ultranza. Encontrarás debates sobre esta temática –y transversales– a lo largo de todo M&C, suficientes como para hacerte una idea de esta realidad y muchísimas otras analizadas con mesura, largueza y paciencia, de un modo que no verás habitualmente analizar en los conservatorios. Por otro lado, recuerda que un debate es un texto único y que por tanto, para poder estar uno bien informado de todo el argumentario e ideas debatidas hay que leerse todo el debate o si no se corre riesgo de volver a repetir lo que ya está dicho, así que vuelvo a animarte a leer detenidamente a lo largo de nuestra páginas.

Sólo te avanzaré –ya lo leerás mejor argumentadamente que en estas líneas de anticipo– que la ‘música’ de las así llamadas “vanguardias” del siglo XX y buena parte de sus continuadores en el siglo XXI, en su mayoría de núcleo ruidista caótico y atonalista extremo, es normal que, como reconoces, se escape a tu comprensión: a la tuya y hasta yo diría que incluso a la de sus propios compositores 🙂 Es lo que suele ocurrir cuando no se tiene mucho que decir y además para decirlo te inventas un lenguaje nuevo para cada obra sin entregar un diccionario y gramática de ese lenguaje al público para que se los empollen de antemano antes de ir al concierto 😉 Esto es la primera vez en la historia de la música que ha sucedido y eso sólo por ser magnánimos e incluir tales experimentos sin gaseosa como música, lo cual es mucho pedir.

Es verdad que hay gustos para todo, y puede haber gente a la que le guste el repulsivo y hediondo hedor del ácido sulfhídrico, por ejemplo, pero no es lo normal estadísticamente –ni funcionalmente–, es lo anecdótico y no por motivos casuales. Sería muy largo de desarrollar. Si se subvencionaran creadores de olores ¿sería justo que existiera también subvención para los que gustan de esa fetidez? No lo sé, pero si la respuesta fuera afirmativa lo que sí estaría claro es que esa subvención debería ser proporcional al número de oledores de cada cosa, en todo caso, y no poner al mismo nivel la cantidad y proporción –cuando no a muchísimo más nivel, de un modo desproporcionado– de los de las bombas fétidas con los del perfume de rosa, “algo más” universal este último –e insisto que no por razones casuales o contingentes–.

Te recomiendo vivamente que te leas un pequeño artículo escrito en clave de humor, pero muy revelador en muchos aspectos, de Luis Ángel de Benito titulado «Siete tópicos contemporáneos». Está recogido como debate también en M&C.

Bienvenida y te espero en el foro ;-)»

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