Estadísticas diarias
  • 561501Total de lecturas:
  • 550Lecturas hoy:
  • 453Lecturas ayer:
  • 3311Lecturas última semana:
  • 5004Lecturas por mes:
  • 382591Total de visitas:
  • 451Hoy:
  • 376Ayer:
  • 2666La semana anterior:
  • 4107Visitantes por mes:
  • 316Visitantes por día:
  • 5Visitantes conectados:
  • 04/03/2014El contador comenzó el:
A todas las víctimas de narcisistas. In memoriam. - (11-junio-2021 por Agustín Barahona)

«Malditas sean aquellas personas narcisistas pendencieras y malcriadas. Pero también malditos sean quienes las malcriaron, porque crearon potenciales monstruos narcisistas capaces de todo al creerse éstos, de adultos, en derecho de que nadie les arrebate nada de lo que consideren suyo, incluso por encima del derecho a la libertad y a la vida de todos los demás.» [Agustín Barahona]

¿Cuál sería la mejor estrategia de vida? - (22-abril-2021 por Agustín Barahona)
ayuda solidaria

Los años me han ido mostrando de un modo bastante conclusivo y concluyente, que aunque nada pueda probar que estemos aquí «para» ayudarnos los unos a los otros es, sin embargo, la mejor estrategia de vida posible, aunque a veces, si no nos detenemos a evaluarlo profundamente, pueda parecer que no, y que lo más deseable pudiera ser aislarse en lo alto de una torre o en las profundidades de una caverna.

No sólo no podemos mejorar si no nos enfrentamos a nosotros mismos, sino que si además no nos confrontamos entre todos en todos nuestros aspectos, niveles, densidades y profundidades, es mucho más difícil que podamos ir diluyendo hasta desaparecer todas las malas costumbres, las malas actitudes, los malos aprendizajes, las malas estrategias, etc que hemos ido adquiriendo de un modo por lo general inconsciente –porque imagino que en lo consciente todos queremos la excelencia–. La civilización depende de ello.

Y para poder confrontarnos del modo más fecundo necesitamos vivir permanentemente en la finalidad de ayudarnos ordenada y lógicamente –aunque el reflexionar siquiera sobre qué sería lo esencial y universal del mejor modo de abordarlo excedería con mucho la pequeña extensión y pretensión de esta breve y humilde reflexión filosófica– , porque al estar siempre atentos a este noble propósito, además de ayudar al prójimo y hacer que se sienta bien por ser mejor –y que así recuerde ese momento quedando atemporal y enriquecido para siempre–, nos ayudamos también a nosotros mismos, y aprendemos a hacerlo

Y este aprendizaje con forja y cincel nos ayuda egoístamente porque contribuímos a vivir en el mundo mejor en el que nosotros mismos vamos a vivir, pero, especialmente, en el que todos podemos complementarnos en lo correcto, mientras aprendemos consecuentemente en qué consiste, porque afortunadamente todos somos maravillosamente distintos y, como decía A. Einstein, «todos somos ignorantes, pero no todos ignoramos lo mismo», ni todos lo ignoramos al mismo tiempo, añadiría yo. Por eso, si nos mantenemos aislados perdemos «toda la Humanidad».

[Agustín Barahona]

FALACIA DE ELUSIÓN/INVERSIÓN DE LA «CARGA DE LA PRUEBA» - (25-marzo-2021 por Agustín Barahona)
Falacias argumentativas: Elusión de la carga de la prueba | Qué es,  Definición y Concepto.

«Intentaré hacer aquí un gran resumen de este tema procurando no adentrarme en los infinitos vericuetos que puede presentar y que podrían ser liosos para quienes se acercan por primera vez a esto que conviene siempre tener claro. Para ello, diremos que, en Lógica, saber quién debe probar algo en un determinado tema no es fruto de una decisión arbitraria, sino del propio modo en que la mecánica de la Lógica funciona.

La norma lógica dice que quien pretende que algo extraordinario es cierto es quien debe probarlo, puesto que es mecánicamente imposible probar que no sea cierto. Por ejemplo, si afirmamos que los guarañúes quelónicos existen es imposible demostrar que no existan –incluso aunque sean objetos o entes inventados vacíos por completo de contenido–, y afirmar que existen sólo por el hecho de que a nuestro contertulio le sea imposible demostrar que no existen es precisamente un engaño, una falacia del tipo que analizamos.

Pretender engañar eludiendo/invirtiendo el peso de la responsabilidad de probar algo cuando nos corresponde dicho peso se llama falacia de elusión/inversión de la «carga de la prueba» u «onus probandi». Dicho engaño consiste habitualmente en asumir que algo es verdadero o falso sólo por afirmarlo sin pruebas y pretender que sea el oponente el que las aporte a sabiendas de que es imposible; tanto, que a veces ha sido denominada popularmente como petición de prueba diabólica.

Habitualmente tiene muy fácil solución, pues el motivo de por qué constituye una falacia, un engaño debido a un procedimiento incorrecto no válido en lógica, es muy fácil de entender. Pero si nos encontramos un contertulio irracionalizante y terco, que se niega a aceptar el mecanismo lógico y nuestra declaración de que está usando esta falacia, basta con aplicarle a él con fines didácticos de demostración (anunciándoselo siempre previamente) exactamente lo mismo que intenta con nosotros.

No quiero extenderme más (pues dije en el principio que procuraría hacer un resumen claro), pero a este respecto, y para mis propias demostraciones sobre este procedimiento cuando personas creyentes me decían hace mucho tiempo que como yo no podía demostrar que Dios no existía eso implicaba que existía, 😉 ideé hace décadas unos personajes llamados Los Famosos e invencibles Antidioses de Barahona (véase aquí), ardid didáctico que muestra con la máxima claridad en qué consiste el engaño y bloqueo que produce esta falacia. Basta con intentar objetar cualquier cosa a los Antidioses de Barahona al respecto de sus hazañas 😉 » [Agustín Barahona]

« Entradas antiguas · · · Entradas nuevas »ogtzuq